El congreso decidirá la semana que viene si se tramita la proposición que pondrá fin al fraude de ley
La tramitación de la Proposición de Ley para modificar la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) impulsada por los Sindicatos de Inquilinos el pasado 26 de junio será votada la próxima semana en el Congreso. La propuesta tiene el objetivo de poner fin al fraude de los alquileres temporales y de habitación y fue registrada por Sumar, ERC, EH Bildu, Podemos y BNG. Esta iniciativa responde a la necesidad urgente de limitar la especulación que se lleva a cabo con este tipo de alquileres y que afecta gravemente sobre las condiciones de los inquilinos a la hora de acceder a una vivienda.
En los últimos años, hemos observado cómo muchos propietarios utilizan los alquileres temporales y habitaciones para esquivar las escasas restricciones a la especulación que establece la Ley de Vivienda. Esto está generando la vulneración de derechos de los inquilinos, pero sobre todo, la expulsión masiva de inquilinas a quien se les termina el contrato de alquiler para desviarlo al mercado temporal o de habitaciones, con la consecuente reducción de oferta de alquiler residencial.
Durante la negociación de la ley Vivienda el PSOE desoyó a los Sindicatos y se negó a abordar este tipo de alquileres, aunque reconoció la necesidad de hacerlo a posteriori. Para ello, el Ministerio de Vivienda creó un grupo de trabajo que opera de forma inefectiva y pretende simular un falso consenso e implementar una reforma cosmética e ineficaz. Un año después de la aprobación de la ley vivienda, vemos cómo la regulación de los alquileres temporales y de habitaciones se ha convertido en un vacío legal que desestabiliza el mercado y permite que los especuladores cometan fraudes de ley.
La próxima semana, el Congreso habrá de decidir si se lleva a trámite la proposición impulsada por los sindicatos y se inicia el debate sobre cómo abordar el problema de los altos precios del alquiler y la inseguridad que genera el alquiler de habitaciones y los alquileres de temporada, a día de hoy, el centro de la polémica en la falta de acceso a la vivienda.