Programa

El programa del Sindicat de Llogateres es la herramienta que nos permite sintetizar el conjunto de reivindicaciones y propuestas que concretan nuestra voluntad de cambiar las reglas del juego y escalar las victorias particulares (individuales o colectivas) para acercarnos a horizontes de una vida mejor, haciendo avanzar los derechos de los inquilinos y haciendo retroceder los beneficios, el poder y los abusos de rentistas y especuladores.

Este documento no es solo una recopilación de demandas que lanzamos al vacío: es una expresión colectiva de lo que defendemos y de lo que construimos en cada lucha. Quiere ser una brújula que nos oriente en el conflicto sindical que queremos desarrollar y la acción política que queremos ejercer para avanzar hacia nuestro horizonte: sacar la vivienda fuera del mercado.

01

Bajemos los alquileres

Hemos conseguido que existan límites legales a los precios del alquiler, pero no necesitamos solo una congelación. Tenemos unos alquileres récord que se llevan la mitad de nuestro sueldo. Deben bajar inmediata y drásticamente.

02

Contratos indefinidos

Cuando se nos acaba el contrato, el rentista puede decidir echarnos sin tener que dar explicaciones. La inestabilidad constante no permite construir proyectos de vida y es un chantaje para imponernos condiciones abusivas. Los contratos se deben renovar automáticamente.

03

Los pisos, para vivir en ellos

Nos dicen que “faltan pisos”, pero mientras tanto tenemos decenas de miles de pisos turísticos, alquileres de temporada, colivings y pisos vacíos. Deben ser viviendas para que vivan familias. Hay que acabar con estas trampas y el desvío masivo de pisos a usos impropios.

04

Acabemos con la especulación y el acaparamiento de pisos

La especulación financiera con activos inmobiliarios ha sido incentivada con beneficios fiscales: estamos premiando con dinero público a quien ha disparado los precios y las expulsiones. Cada vez más pisos en menos manos. Se deben acabar las figuras de especulación financiera, perseguir la acumulación de pisos y prohibir la compra de vivienda si no es para vivir en ella.

05

Paremos los abusos inmobiliarios

Hemos conseguido que las inmobiliarias no nos puedan cobrar los honorarios, pero siguen buscando todos los resquicios posibles para estafarnos, nos abocan a unos procesos de selección humillantes, ejercen discriminaciones racistas y de todo tipo. Es necesario desenmascarar a estos supuestos intermediarios.

06

Basta de cláusulas abusivas

Seguros de impago obligatorios, garantías adicionales, fianzas desorbitadas, repercusión de obras al inquilino… basta ya de cláusulas abusivas en contratos que no hemos podido ni leer, ni entender, ni negociar.

07

Pisos habitables y adecuados

Muchos pisos sufren carencias estructurales y baja eficiencia energética, agravadas por la emergencia climática, sobre todo en verano. Muchas inquilinas no pueden mantener una temperatura adecuada en su casa. La propiedad debe garantizar condiciones de habitabilidad con buen aislamiento y adaptación climática.

08

Ni un deshaucio más

No puede ser que cualquier arrendador pueda desahuciar a cualquier familia, incluso en situación de vulnerabilidad, y dejar a gente en la calle sin alternativa habitacional digna. Se debe recuperar la figura del alquiler social obligatorio antes de dejar a nadie en la calle.

09

Vivienda pública de verdad

Hace falta mucha más vivienda pública, pero sobre todo hace falta que sea con un modelo verdaderamente orientado al interés general y no al negocio de promotores privados: protección indefinida, régimen de alquiler, titularidad y gestión pública o cooperativa, precios asequibles y progresivos, sin mínimo de ingresos para acceder, reconocimiento de las comunidades de inquilinas.

10

Derechos colectivos de las inquilinas

Queremos que se reconozca nuestro derecho a la libre sindicación y asociación, a la consulta y el asesoramiento, a la información, a la negociación colectiva y a la huelga. La organización inquilina ya está avanzando y ejerciendo estos derechos.