Victoria en Sant Joan Despí

Un ejemplo de que es posible frenar los aumentos del alquiler

El movimiento inquilino le ha ganado la partida nada más y nada menos que a Goldman Sachs, uno de los bancos más poderosos del mundo. El sindicato viene consiguiendo diversas victorias (renovaciones de contrato al mismo precio) en el seno de la campaña #EnsQuedem, pero esta es una victoria sin precedentes en el estado español por el tamaño de las partes implicadas: los 450 vecinos de Avenida Barcelona 113 de Sant Joan Despí se quedan en su casa, renovando alquileres a precios asumbiles, tras una lucha y una negociación colectiva en la que han hecho valer su propuesta inicial.

Goldman Sachs es uno de los muchos bancos, fondos de inversión y SOCIMIs que se están beneficiando de unas leyes que el PP cambió entre 2012 y 2013, y que desprotegieron enormemente a los inquilinos: leyes hechas medida de una banca rescatada, para que esta pudiera seguir especulando con el stock de viviendas que se quedó, ahora en el terreno de los alquileres, y gozando de enormes privilegios fiscales.

De hecho, el bloque de Sant Joan Despí pone de manifiesto lo que el Sindicato lleva diciendo desde que empezó este nuevo ciclo de especulación. La burbuja no es cosa de los centros urbanos o turistificados sino que se extiende por todo el territorio porque está cocinada políticamente: se cambiaron las leyes para facilitar la rotación y la especulación allí donde haya inquilinos. Es un problema que va incluso más allá de las áreas metropolitanas: en Manresa, por ejemplo, hay un bloque con 70 familias viviendo de alquiler a las que la propiedad les exige una subida del 100%.

A finales del mes de enero, los vecinos de Sant Joan Despí recibieron varios burofax, que les anunciaban que tenían que dejar las llaves de su casa si no aceptaban unas subidas totalmente abusivas e inasumibles, que se situaban entre un 40% y un 100%. Esto hubiera supuesto una ola de desahucios invisibles, cada una de las 450 personas abandonando su casa y su ciudad (Sant Joan Despí) en soledad y sin hacer ruido. Pero las 150 familias se organizaron, se movilizaron (en febrero tuvo lugar en Sant Joan Despí la manifestación más multitudinaria del municipio en años) y consiguieron una cosa en la que desde el sindicato se ha insistido mucho desde que inició la campaña #EnsQuedem: la negociación colectiva.

Otra demanda en la que venimos insistiendo desde el Sindicat y el movimiento por la vivienda en general es la regulación del precio del alquiler. Hay que fijar el alquiler en relación al nivel adquisitivo de las familias. Esto se tiene que hacer con medidas legislativas. Pero las vecinas y vecinos de av. Barcelona 113 han conseguido lo que no han conseguido nuestros políticos: fijar el precio de facto en su bloque.

Otra cuestión tan importante como el precio del alquiler es que se ha luchado también en relación a la letra pequeña del contrato. Como por ejemplo la cláusula de protección de datos, la de actualización de la renta, la de garantías adicionales, la de reparaciones, la del derecho de desistimiento, la del seguro, la de preaviso, la de prórroga, etc. Viendo la fortaleza y la unidad de los vecinos, la empresa se ha visto obligada a aceptar la mayor parte de las demandas también en este sentido.

Una victoria tan importante com esta, no lo es sólo para la gente de av. Barcelona. Lo es para todos los inquilinos en general. Es una zancadilla a la burbuja del alquiler, a las expectativas creadas por los fondos de inversiones autoprometiéndose benificios sin límite. Nos demuestra que luchando es posible conseguir victorias. Nos da energías y lecciones no solamente a otros bloques que estan luchando, sino también a los que tenemos que lidiar con propietarios individuales.

Felicidades @AvdBarcelona113 !

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