27 de septiembre de 2024: Convocatoria Jornada de Lucha y Huelga General, por el fin del Genocidio y el Colonialismo en Palestina

LAS ORGANIZACIONES FIRMANTES MANIFIESTAN:

CONTRA EL COLONIALISMO Y LOS GENOCIDIOS, ¡PAREMOS TODO!

Ya son once meses desde que escaló la última ofensiva del sionismo contra el derecho a la vida del pueblo palestino. Ya son once meses en los que vivimos inmersos en el genocidio de un pueblo entero. Once meses en los que Occidente contempla con los brazos cruzados el exterminio y el saqueo que él mismo engendró hace setenta y seis años. Once meses en los que el gobierno de Cataluña y el Estado español son cómplices, de nuevo, de otro asesinato en el Mediterráneo.

Por todo ello, es nuestro deber, como clase trabajadora, como todas aquellas que habitamos Cataluña así como el resto del Estado español, sumarnos a la huelga general. Una huelga general contra el genocidio y contra el régimen sionista, la unión de todas nosotras contra la limpieza étnica del pueblo palestino. El próximo 27 de septiembre, en la víspera del 24º aniversario de la segunda Intifada, hagamos huelga general por la liberación de Palestina. Hagamos efectivo, ahora más que nunca, el internacionalismo de clase.

Vamos a la huelga para derrumbar la sangrienta complicidad entre la Generalitat de Cataluña y el Estado de Israel. Señalamos dos cuestiones de extrema gravedad. En primer lugar, la colaboración desde un punto de vista empresarial. Es el caso de la agencia ACCIÓ, la agencia pública para la competitividad de la empresa catalana, que tiene al estado sionista como socio y mantiene una sede en Tel-Aviv. También los vínculos con la multinacional israelí ICL, empresa que vende fósforo blanco para la elaboración de armas químicas, con las cuales se bombardea Gaza y a la población palestina, cometiendo crímenes de guerra. Además, ICL destruye el territorio catalán explotando las minas de sal del Bages y contamina los acuíferos y el río Llobregat. Por otro lado, señalamos la promoción de capitales israelíes del sector inmobiliario, que a través de eventos como la feria «The District» atraen a fondos de inversión como Norvet y City Expresso Bar. Finalmente, otra rama más de la complicidad institucional es la relación de las universidades públicas catalanas con empresas sionistas. Un ejemplo son los acuerdos con HP, responsable del software de identificación y control biométrico que se utiliza contra la población palestina en los territorios ocupados. Y en especial, es flagrante el caso de la UPC, que tiene una cátedra en la facultad de aeronáutica de Terrassa con esta tecnológica, así como una de «minería sostenible» en la escuela Politécnica de Manresa con ICL.

En segundo lugar, señalamos las diferentes dimensiones de la represión relacionadas con el estado sionista: el entrenamiento a los Mossos d’Esquadra en técnicas represivas, la venta de armamento, de material antidisturbios y de servicios de vigilancia «probados en combate» contra las palestinas, además de promover la persecución y el enjuiciamiento de decenas de activistas. Desde el inicio de la última fase del genocidio, se han abierto cerca de una treintena de casos represivos en Cataluña por acciones de solidaridad con el pueblo palestino, siguiendo la estrategia global de persecución a la disidencia y de disciplinamiento social.

Mientras el Estado español se dedica a hacer declaraciones simbólicas como la del 28 de mayo, donde supuestamente reconoce al estado palestino, la industria de las armas, la industria de la muerte, no ha dejado de crecer. La inversión pública en la industria militar, además de participar en el asesinato de más de 40.000 palestinas y en la devastación total de los territorios e infraestructuras ocupadas, es también un ataque directo a la clase trabajadora. Mientras cada vez es menor la inversión en derechos fundamentales como la educación, la salud o la vivienda, en Europa escala la militarización, se blindan fronteras y se normaliza la guerra, todo bajo un falso discurso de seguridad.

Frente a esta violencia, los movimientos sociales y organizaciones solidarias con Palestina no nos hemos quedado de brazos cruzados. La acción directa y el boicot están logrando victorias y dañan al capital. En varios puertos se ha plantado cara a la industria militar impidiendo que atracaran barcos con cargamentos de armas en tránsito hacia el Estado de Israel. La presión popular de las acampadas universitarias ha logrado que la UB se comprometa a cortar los vínculos con el régimen sionista. No cederemos.

Llamamos a toda la clase trabajadora a secundar la huelga general del 27 de septiembre. Agitemos los pueblos, los barrios, todo el territorio, hasta romper toda relación con el estado sionista, hasta la liberación de todas las presas palestinas, hasta derribar el régimen colonial y etnicista. Pongamos nuestro cuerpo al servicio de la lucha y del derecho a la vida del pueblo palestino. ¡Levantémonos por Palestina, seamos Intifada!

Contra el colonialismo y los genocidios, ¡paremos todo! ¡Internacionalicemos la Intifada!

#HuelgaPorPalest1na #SomosInt1fada27S #27S