Barcelona, 3 de febrero
El Sindicat de Llogateres quiere expresar lo siguiente:
- Celebramos el aplazamiento del desahucio hasta el 18 de febrero. Sin duda, es una victoria de la movilización de los últimos días y la constatación de que esta se repetiría ante un nuevo intento de desalojo. Estas semanas de margen son una oportunidad para que pueda darse la negociación que llevamos tres años exigiendo, con el objetivo de que las inquilinas puedan quedarse en el edificio.
- Somos conscientes de que el Síndic de Greuges de Barcelona está haciendo esfuerzos por establecer una negociación entre las partes a través de su mediación, pero desmentimos que en este momento exista una negociación con las partes implicadas. No puede haber una negociación real sin que las inquilinas y el Sindicat formen parte de ella. Para empezar a negociar, es imprescindible que, como primer paso, se retiren las órdenes de desahucio contra las inquilinas demandadas.
- El alcalde Collboni, que no se ha puesto en contacto ni con el Sindicat ni con las vecinas, está intentando instrumentalizar la lucha de las inquilinas de Casa Orsola. Hasta ahora, no ha mostrado ningún interés por la situación de este edificio. Y ahora, por la puerta de atrás, pretende desmantelar la medida de reserva del 30% para vivienda protegida mientras finge que salva Casa Orsola. Desmantelar la medida del 30% supondría un riesgo de expulsión para más de 60.000 hogares inquilinos de otros edificios, que sufrirían operaciones especulativas de fondos de inversión.
- El aplazamiento del desahucio ha sido posible gracias a la fuerza colectiva y la determinación de las inquilinas y del movimiento por la vivienda, que han puesto el cuerpo durante todos estos días para defender Casa Orsola. Por ello, anunciamos que el próximo 18 de febrero, y tantas veces como sea necesario, volveremos a defenderla. Casa Orsola es indesahuciable.
Barcelona, 3 de febrero de 2025