En los últimos años, Fort Pienc y otros barrios de Barcelona han perdido su esencia, convirtiéndose en escaparates turísticos. Hoteles y comercios destinados a atraer una población flotante y turistas con rentas más altas han sustituido el comercio de proximidad. Mientras tanto, las inquilinas hemos sufrido subidas desmesuradas del alquiler o, directamente, hemos sido expulsadas de nuestros hogares. Ya no somos rentables para los especuladores, pero no nos echarán tan fácilmente.
La organización de inquilinas para hacer frente a las expulsiones
La especulación inmobiliaria ha generado una situación insostenible para muchas de nosotras. Cláusulas abusivas, subidas de alquiler desorbitadas y no renovaciones de contrato son algunas de las prácticas que están expulsando a las vecinas del barrio. Ante esta realidad, la organización de inquilinas se presenta como la mejor arma para defender nuestros derechos y mantener nuestro hogar.
Las inquilinas de las fincas de la familia Marcilla, que cuentan con ochenta pisos en Fort Pienc, hemos empezado a organizarnos para plantar cara a los abusos inmobiliarios. Sabemos que no somos las únicas que estamos sufriendo esta situación. En Fort Pienc, un 40% de la población vivimos de alquiler, y muchas de nosotras nos enfrentamos a los mismos problemas. Organizarnos finca a finca, unir fuerzas y resistir es el primer paso para poder quedarnos en el barrio y seguir formando parte de la comunidad.
Defender la vivienda es amar el Fort Pienc
Durante los próximos días, estaremos presentes en las diferentes actividades de las fiestas del barrio. Explicaremos nuestra lucha, recogeremos firmas para el manifiesto contra la especulación y participaremos en la charla contra la gentrificación. Queremos que todo el mundo conozca nuestra situación y la importancia de defender un barrio para las vecinas.
Pedimos el apoyo de todas las personas, entidades y organizaciones que aman Fort Pienc. Juntas podemos luchar contra la especulación inmobiliaria y garantizar un barrio para las vecinas y no para los especuladores. ¡Unamos fuerzas para mantener nuestra esencia y defender nuestros derechos!
Fort Pienc es nuestra casa y no dejaremos que la especulación inmobiliaria nos expulse. Nuestra organización y resistencia son claves para preservar la vida vecinal y garantizar un futuro digno para todas. Ayúdanos a hacer oír nuestra voz y a luchar por un barrio donde todos tengan cabida.